Comprar un escenario para eventos puede ser una buena decisión cuando una empresa, ayuntamiento, entidad o espacio cultural organiza actividades de forma recurrente y necesita disponer de una estructura propia.
Pero antes de elegir una configuración conviene tener claras algunas cuestiones. No todos los eventos necesitan la misma superficie, la misma altura ni los mismos accesos. Tampoco se utiliza igual un escenario para conciertos que uno destinado a actos institucionales, fiestas patronales, presentaciones o actividades deportivas.
Por eso, cuando se plantea la venta de escenarios para eventos, lo más útil es empezar por el uso real que va a tener la estructura.
No se trata únicamente de decidir cuántos metros debe ocupar. También hay que pensar dónde se instalará, con qué frecuencia se utilizará, quién se encargará del montaje, dónde se almacenará y si en el futuro será necesario ampliar la superficie.
¿Cuándo puede interesar comprar un escenario para eventos?
La compra suele tener más sentido cuando el escenario va a utilizarse varias veces a lo largo del año.
Puede ser el caso de ayuntamientos que organizan fiestas, conciertos, actividades culturales o actos institucionales de forma periódica. También de empresas de eventos, instalaciones deportivas, centros educativos o espacios que necesitan montar diferentes actividades durante el curso o la temporada.
Disponer de una estructura propia permite planificar cada montaje con mayor autonomía y utilizarla en distintos momentos según las necesidades de la programación.
Eso no significa que comprar sea siempre mejor que alquilar.
Si el escenario solo se necesita para un evento concreto, no existe espacio para almacenarlo o no se dispone de medios para gestionar el montaje y el transporte, el alquiler puede seguir siendo una alternativa más adecuada.
Por eso, antes de comprar un escenario para eventos, merece la pena valorar la frecuencia de uso y la forma en la que se va a gestionar después de la compra.
El tipo de evento condiciona la configuración del escenario
Uno de los primeros puntos que hay que analizar es qué actividades se van a desarrollar sobre la estructura.
Un concierto necesita una distribución diferente a una entrega de premios. Lo mismo ocurre con un acto municipal, una presentación, una actividad deportiva o una celebración popular.
Conciertos y actuaciones
En conciertos y actuaciones hay que prever el espacio que ocuparán los artistas, instrumentos, equipos y personal técnico.
También conviene tener en cuenta los accesos necesarios durante el desarrollo del evento y la circulación de las personas que utilizarán el escenario.
Actos institucionales
En presentaciones, discursos o ceremonias puede ser suficiente una superficie menor, aunque quizá sea necesario incorporar atriles, mesas, sillas u otros elementos.
Aquí la distribución suele pesar más que el tamaño por sí solo.
Fiestas patronales y programación municipal
Los escenarios de uso municipal suelen utilizarse para actividades muy diferentes a lo largo del año.
Un mismo espacio puede acoger conciertos, actuaciones, entregas de premios, presentaciones o actividades organizadas por asociaciones locales.
En estos casos interesa pensar no solo en el primer evento, sino en el conjunto de usos previstos.
Eventos deportivos
En competiciones o actividades deportivas el escenario puede utilizarse para entregas de premios, presentaciones de equipos, ceremonias o intervenciones institucionales.
La superficie necesaria dependerá del número de personas que deban subir al escenario y de los elementos que vayan a colocarse sobre él.
Medidas: empezar por el espacio que realmente necesitas
En la venta de escenarios para eventos, las dimensiones son uno de los puntos que más condicionan la propuesta.
IGM trabaja con un escenario cincado modular formado por módulos de 3,00 x 2,50 metros.
La combinación de módulos permite plantear diferentes superficies según el espacio disponible y el uso previsto.
Antes de definir una configuración conviene responder a varias preguntas:
- ¿Cuántas personas utilizarán el escenario al mismo tiempo?
- ¿Habrá mobiliario?
- ¿Se instalarán equipos o elementos adicionales?
- ¿Hace falta dejar zonas de paso?
- ¿Se utilizará siempre en el mismo lugar?
- ¿Puede cambiar el tipo de actividad en el futuro?
No siempre interesa comprar únicamente la superficie mínima necesaria para un primer evento.
Cuando se prevén diferentes usos, puede ser útil plantear desde el principio una estructura que permita realizar distintas configuraciones.
La altura también forma parte del diseño
La altura influye tanto en la visibilidad como en los accesos y en la relación del escenario con el espacio donde se instala.
El escenario cincado modular de IGM puede regularse entre 1,25 y 1,80 metros.
La altura más adecuada dependerá del tipo de acto, el público, la ubicación y la configuración elegida.
Por ejemplo, un escenario instalado en una plaza no tiene las mismas necesidades que otro utilizado en un recinto con una distribución más controlada.
No conviene decidir la altura de forma aislada. Debe estudiarse junto con el resto de elementos del montaje.
Escaleras, rampas y barandillas
Los accesos son otra parte importante de la configuración.
Según el proyecto, el escenario puede incorporar diferentes soluciones de acceso, como escaleras, rampas y barandillas perimetrales.
La elección dependerá del uso previsto, la altura y las necesidades de las personas que vayan a subir al escenario.
Aquí resulta especialmente importante pensar en el recorrido completo, no solo en la plataforma.
Por dónde se accede, por dónde se baja, cuánto espacio existe alrededor y cómo se organiza la circulación durante el evento pueden condicionar bastante la propuesta final.
Materiales y uso previsto
El escenario cincado modular de IGM utiliza una estructura de acero cincado.
Las plataformas están fabricadas en madera protegida de 15 mm, con características antideslizantes, hidrófugas e ignífugas.
Además, la estructura está preparada para soportar cargas de hasta 750 kg/m².
Estos datos ayudan a definir el tipo de solución, pero no sustituyen al análisis del proyecto.
Antes de comprar conviene explicar qué uso se va a hacer de la estructura y qué elementos se instalarán sobre ella para poder valorar correctamente la configuración.
¿Se utilizará siempre en el mismo sitio?
Esta pregunta parece sencilla, pero cambia bastante la planificación.
Un escenario que permanece normalmente en una misma instalación no se gestiona igual que otro que debe trasladarse varias veces al año.
Si la estructura va a moverse entre diferentes ubicaciones, habrá que pensar también en:
- transporte;
- carga y descarga;
- espacio de almacenamiento;
- organización de los módulos;
- accesos a cada recinto;
- personal disponible para cada montaje.
Esto es especialmente relevante para ayuntamientos, empresas de eventos o entidades que utilizan el mismo escenario en distintas actividades.
El almacenamiento también debe planificarse antes de comprar
A veces se piensa primero en el montaje y después en dónde guardar el material.
Conviene hacerlo al revés.
Antes de cerrar la compra es recomendable comprobar que existe un espacio adecuado para almacenar la estructura cuando no está en uso.
También hay que pensar en cómo se moverán los módulos dentro del almacén, qué acceso existe para vehículos y qué sistema se utilizará para mantener el material organizado.
Si el escenario va a utilizarse con frecuencia, una buena organización del almacenamiento puede facilitar mucho los siguientes montajes.
Comprar pensando en futuras ampliaciones
Una de las ventajas de trabajar con sistemas modulares es que la configuración puede plantearse teniendo en cuenta posibles necesidades futuras.
Quizá inicialmente se necesite una determinada superficie, pero el programa de eventos puede crecer con el tiempo.
Por eso conviene hablar desde el principio de:
- usos actuales;
- eventos previstos;
- superficie disponible;
- necesidades futuras;
- posibilidad de incorporar nuevos módulos.
Comprar exclusivamente pensando en el primer montaje puede terminar limitando el uso de la estructura más adelante.
Venta o alquiler: dos situaciones diferentes
Aunque este artículo está centrado en la venta de escenarios para eventos, no siempre es necesario adquirir una estructura propia.
El alquiler puede tener sentido cuando se trata de una necesidad puntual o cuando la organización no quiere asumir el almacenamiento y la gestión posterior del material.
La compra suele plantearse cuando existe una programación recurrente y se quiere disponer de una estructura propia para utilizarla en diferentes ocasiones.
La decisión dependerá principalmente de la frecuencia de uso, el tipo de eventos, los recursos disponibles y la planificación de cada entidad.
Qué información conviene preparar antes de pedir presupuesto
Cuanta más información exista al principio, más sencillo será definir una propuesta coherente.
Antes de contactar para comprar un escenario para eventos, conviene tener una idea aproximada de:
-
Medidas disponibles
No hace falta disponer de un plano técnico desde el primer momento, pero sí conocer aproximadamente el espacio donde se instalará. -
Tipo de actividad
Explicar si se utilizará para conciertos, actos municipales, deportes, presentaciones o diferentes actividades ayuda a entender mejor las necesidades. -
Número aproximado de personas sobre el escenario
También hay que tener en cuenta mobiliario, equipos u otros elementos que puedan ocupar superficie. -
Altura prevista
Si ya existe alguna preferencia o condicionante del recinto, es útil indicarlo desde el principio. -
Accesos necesarios
Escaleras, rampas, barandillas u otros elementos deben formar parte de la planificación. -
Ubicación
No es lo mismo instalar una estructura en una plaza, un recinto deportivo, un patio o una instalación cerrada. -
Uso futuro
Si existe previsión de ampliar la estructura o utilizarla para otros tipos de eventos, también conviene comentarlo.
Venta de escenarios para eventos en toda España
IGM Escenarios trabaja la venta de escenarios para proyectos en Península, Baleares y Canarias.
La configuración se plantea según las características de cada proyecto, teniendo en cuenta las medidas necesarias, la altura, los accesos y el uso previsto.
Esto permite estudiar la estructura desde el principio pensando no solo en el primer montaje, sino también en cómo se va a utilizar a medio plazo.
¿Qué medida tienen los módulos del escenario?
El escenario cincado modular está formado por módulos de 3,00 x 2,50 metros.
¿Qué altura puede tener?
La estructura puede regularse entre 1,25 y 1,80 metros.
¿Se pueden incorporar escaleras y rampas?
Sí. La configuración puede incluir diferentes accesos según la altura, el uso previsto y las necesidades del proyecto.
¿Se pueden añadir barandillas?
Sí. Según la configuración pueden incorporarse barandillas perimetrales.
¿Se puede ampliar un escenario más adelante?
Al tratarse de un sistema modular, la posibilidad de plantear ampliaciones dependerá de la configuración existente y de las necesidades futuras del proyecto.
¿IGM vende escenarios fuera de Madrid?
Sí. La venta de escenarios se realiza para proyectos en toda España, incluyendo Península, Baleares y Canarias.
¿Es mejor comprar o alquilar un escenario?
Dependerá principalmente de la frecuencia de uso, el tipo de eventos que se organicen y los recursos disponibles para transporte, almacenamiento y montaje.
¿Necesitas un escenario modular para tu proyecto?
En IGM Escenarios trabajamos con escenarios cincados modulares de 3,00 x 2,50 m , configurables según las necesidades de cada proyecto.
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